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Amay, Sabiduría Femenina

¿Quién es Yolimar Loreto Robles – Xochicuahutli?

Yolimar nace en Caracas- Venezuela, y desde muy joven siente un gran llamado a conectar con la espiritualidad, buscando ese regocijo producto de estar en comunión con el universo y vivir en armonía. A los 14 años comenzó a recorrer templos, estuvo dos años asistiendo a la iglesia católica, un año estudiando con los testigos de Jehova, compartió un tiempo en el cristianismo y llegó hasta el templo Iskcon para la conciencia de Krishna, en este último fue donde permaneció una temporada más larga, unos 4 años quizás, aprendiendo las enseñanzas de los vedas.

Sin embargo, en su corazón estaba el sentir de que este no era el tesoro que andaba buscando, de que la espiritualidad tenía que ser algo más que un dogma con reglas morales.

A los 19 años conoció el yoga, disciplina a la que le toma profundo amor y que la motiva posteriormente a formarse como profesora de distintas ramas del yoga, como el hatha, power, terapéutico, integral, kundalini, yoga kids y yoga chamánico.

Yolimar pasa un tiempo distanciada de los templos, teniendo como credo a la madre naturaleza y el mar, su ambiente favorito.

A los 23 años se casa y a los 24 años tiene su primer hijo, experiencia que le cambia totalmente la vida, abriendo el sentir a lo que es el amor verdadero e incondicional, su instinto de madre florece, cual flor de loto y se entrega a esta experiencia. Lamentablemente, su matrimonio no marchaba bien y decide separarse, dado los múltiples conflictos de pareja que atravesaban constantemente. Buscando sanar esta ruptura, su mejor amigo la invita a su primera ceremonia de Yagé también conocido como Ayahuasca.

En esta primera ceremonia, logra mirar cara a cara algunos de sus más profundos miedos y dolores, pero lo más hermoso es que la Ayahuasca le muestra cómo sanarlos; con el corazón regocijante después de un hermoso proceso de sanación, escoge a la medicina ancestral como camino de vida. Y al cabo de un año entre ella y el chamán florece el amor. Más tarde formalizan su unión y fundan un hogar, del cual nacen dos hermosas niñas.

El camino de la medicina ancestral la guía por varios senderos de sanación, el más marcado: sanar su feminidad, Yolimar no tenía idea, de cuan lastimada y carente de amor propio estaba, ni de cuántas mujeres estaban viviendo lo mismo, lo confirma cuando comienza a asistir a círculos de mujeres y tomar terapias. Su feminidad herida, la lleva nuevamente a tener problemas de pareja, pero ella logra darse cuenta de que su esposo solo le está reflejando todas las dolencias que lleva dentro, principalmente el abandono de su padre. Esta vez, Yolimar tenía la determinación de trabajar fehacientemente en todas estas pruebas que el universo le estaba entregando para crecer.

Fueron días muy duros, en los que incluso deseo dejar de vivir, luchaba con sus inseguridades, se sentía desvalorizada, no creía en ella, no creía que pudiese ser capaz de lograr nada en la vida, tan intensa era su depresión que, durante su tercer embarazo, tuvo una complicación del nervio ciático que la dejó imposibilitada para caminar durante 3 meses. Los médicos decían que debía operarse o tal vez no volvería a caminar, que no podría dar a luz a su bebé de forma natural. Pero a pesar de todas estas dificultades, en el fondo Yolimar siempre había tenido un corazón de guerrera y una tenacidad inagotable que al parecer se habían dormido tras todas sus dudas. Y este era el momento para despertar esas cualidades. Ella se aferró con todas sus fuerzas a la fe, no en vano había recorrido tantos templos y comenzó un vínculo muy cercano a Dios, pasaba largas horas meditando en su cama, ya que no podía ni tan siquiera sentarse por sí misma. En estas meditaciones lograba una profunda conexión con Dios y fue a través de ellas que pudo darse cuenta del daño que le había causado a su cuerpo con todos estos pensamientos negativos. Gracias a la fisioterapia, la acupuntura y sus reflexiones, Yolimar logra caminar y dar a luz a su hija como lo había soñado, en su propia casa.

Con todas estas herramientas (la ayahuasca, los círculos, las terapias) recorre 3 años de camino y toma fuerzas para empoderarse de su propio proceso de sanación y además siente el llamado de apoyar a otras mujeres.

Atendiendo el llamado de servir a sus congéneres, toma su primera formación con Samarí Luz Rodriguez y Mujeres de Rubí en “Ginecología Energética” y seguidamente “Mujer Chakana” un oráculo menstrual. Luego de culminarlas, comienza a organizar círculos de mujeres en diferentes ciudades de Venezuela y en México. Y se ve motivada a realizar la formación de guía de Carpas Rojas, con Lilibeth Ibarra. En este mismo periodo una amiga de México, la invita a la danza de la luna y esta aventurera mujer dice que sí, queda prendada de esta experiencia y decide recorrer el sendero de 9 años de aprendizajes del camino rojo, al cuarto año recibe los permisos para correr la ceremonia ancestral de temazcal, le entregan su pipa de obsidiana, su primer bastón de abuela y le dan el nombre ceremonial de Xochicuahutli- Aguila Florida.

En las tradiciones nativas, de los pueblos andinos, la cual comparte con su esposo al servicio de la medicina del Yagé y de los pueblos del norte de América, camino en el que incursiona a través de la danza de la luna. Finalmente, Yolimar- Xochicuahutli halla el tesoro que tanto andaba buscando, aquel que su alma la envió a buscar desde los 14 años. En la ancestralidad de estas tradiciones Xochicuahutli le encuentra cabida a su amor por la naturaleza, dándole un sentido sagrado y de agradecimiento por todo lo que la madre nos da y además consigue fortalecer su comunicación con Dios, el Gran Espíritu del Universo, a través de la honra y el respeto, sin el velo del temor dogmático, sino desde la entrega y el servicio.

Yolimar se formó además como terapeuta en sexualidad sagrada y por su profundo amor al diseño se forma como orfebre.

Actualmente tiene ocho años de casada, tres hijos hermosos que son su más grande amor. Se dedica a las tradiciones ancestrales las cuales pone al servicio de todo aquel que la requiera, dicta charlas y talleres, brinda asesorías terapéuticas y es la diseñadora de su línea de Joyas energéticas Jolie Coral.

“todo es posible si se intenta”

Yolimar Loreto